Manuel Azaña (Alcalá de Henares, 1880 - Montauban, Francia, 1940) fue escritor, ministro de la Guerra y presidente del Gobierno durante la Segunda República (1931-1933 y 1936) y presidente de la República entre 1936 y 1939. Antes de su carrera política había obtenido el Premio Nacional de Literatura en 1926, y fue uno de los oradores parlamentarios más destacados de su tiempo.
Aquí encontrarás frases de Manuel Azaña ordenadas por etapas: su manifiesto Apelación a la República (1924), el mitin de la plaza de toros de Madrid (1930), el discurso del 13 de octubre de 1931 en el que afirmó que «España ha dejado de ser católica» y el discurso de Barcelona de 1938 que terminaba con «Paz, Piedad y Perdón». Cada cita lleva su fecha y la fuente donde puede leerse el texto completo.
En este artículo
Apelación a la República (1924)
Manifiesto escrito durante la dictadura de Primo de Rivera en defensa de la democracia parlamentaria y de una república liberal.
-
1
Si a quien se le da el voto no se le da la escuela, padece una estafa.
-
2
La democracia es fundamentalmente un avivador de la cultura.
-
3
Nada se aprende a hacer si no es haciéndolo.
-
4
Democracia quiere decir que los hombres libres defienden, ejercen, garantizan por sí mismos su propia libertad.
-
5
La cuestión es siempre la misma: querer la libertad o no quererla.
-
6
…Tenemos que satisfacernos con unas Cortes defectuosas para no caer en un despotismo perfecto.
-
7
La democracia es, entre otras cosas, un método para señalar a los más capaces.
El mitin de la plaza de toros de Madrid (1930)
Discurso pronunciado el 28 de septiembre de 1930, publicado después con el título La revolución en marcha, meses antes de la proclamación de la República.
-
8
El 13 de septiembre de 1923, la monarquía se suicidó; no se culpe a nadie de su muerte.
-
9
La libertad no hace felices a los hombres; los hace simplemente hombres.
-
10
Todos cabemos en la República, a nadie se proscribe por sus ideas; pero la República será republicana.
-
11
La República será democrática, o no será.
-
12
La República española, por burguesa y parlamentaria que nazca, no podrá ser nunca una monarquía sin corona.
«España ha dejado de ser católica» (13 de octubre de 1931)
Discurso en las Cortes Constituyentes durante el debate del artículo 26 de la Constitución, sobre las órdenes religiosas. Al día siguiente el diario El Sol tituló con esa frase.
-
13
La premisa de este problema, hoy político, la formulo yo de esta manera: España ha dejado de ser católica: el problema político consiguiente es organizar el Estado en forma tal que quede adecuado a esta fase nueva e histórica del pueblo español.
-
14
Que haya en España millones de creyentes, yo no os lo discuto; pero lo que da el ser religioso de un país, de un pueblo y de una sociedad, no es la suma numérica de creencias o de creyentes, sino el esfuerzo creador de su mente, el rumbo que sigue su cultura.
-
15
Yo creo más bien que es el catolicismo quien debe a España.
-
16
Nosotros tenemos, de una parte, la obligación de respetar la libertad de conciencia, naturalmente sin exceptuar la libertad de la conciencia cristiana; pero tenemos también, de otra parte, el deber de poner a salvo la República y el Estado.
-
17
…Después vendrá la ciencia y nos dirá cómo se llama lo que hemos hecho.
«Paz, Piedad y Perdón» (Barcelona, 18 de julio de 1938)
Discurso pronunciado como presidente de la República en el Ayuntamiento de Barcelona, en el segundo aniversario del comienzo de la Guerra Civil.
-
18
…Que piensen en los muertos y que escuchen su lección: la de esos hombres, que han caído embravecidos en la batalla luchando magnánimamente por un ideal grandioso y que ahora, abrigados en la tierra materna, ya no tienen odio, ya no tienen rencor, y nos envían, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos: Paz, Piedad y Perdón.
-
19
Todos somos hijos del mismo sol y tributarios del mismo arroyo.
-
20
Nunca ha sabido nadie ni ha podido predecir nadie lo que se funda con una guerra, ¡nunca!
-
21
Todos los españoles tenemos el mismo destino, un destino común, en la próspera y en la adversa fortuna, cualesquiera que sean la profesión religiosa, el credo político, el trabajo y el acento.
-
22
…No es aceptable una política cuyo propósito sea el exterminio del adversario, exterminio ilícito y, además, imposible.
-
23
Después de un terremoto, es difícil reconocer el perfil del terreno.
-
24
Ninguna nación puede vivir decorosamente ni tiene derecho al respeto ni a la amistad de las demás, si ha perdido la honra y la libertad.
Cómo citar correctamente las frases de Manuel Azaña
- «España ha dejado de ser católica» forma parte de un razonamiento más largo sobre la organización del Estado; si la citas, conviene añadir el contexto del debate del artículo 26 de 1931.
- La frase sobre la libertad dice «los hace simplemente hombres»; la variante «sencillamente hombres» que circula a menudo no es la del texto publicado.
- «Paz, Piedad y Perdón» es el final del discurso de Barcelona del 18 de julio de 1938, no un lema aislado: cítalo con su fecha y lugar.
- Para frases sacadas de sus diarios o de La velada de Benicarló, indica la obra y la fecha, porque muchas citas que circulan sin fuente no aparecen en sus textos.
Preguntas frecuentes
¿Dónde dijo Azaña «España ha dejado de ser católica»?
En las Cortes Constituyentes, el 13 de octubre de 1931, durante el debate sobre el artículo 26 de la Constitución. Lo presentó como la premisa de un problema político: cómo organizar el Estado de acuerdo con la nueva situación del país.
¿Cuándo pronunció Azaña el discurso de «Paz, Piedad y Perdón»?
El 18 de julio de 1938, en el Ayuntamiento de Barcelona, siendo presidente de la República y en plena Guerra Civil.
¿Es de Azaña la frase «La República será democrática o no será»?
Sí. La pronunció en el mitin republicano de la plaza de toros de Madrid el 28 de septiembre de 1930, recogido después con el título La revolución en marcha.
¿Dijo Azaña que todos los conventos de Madrid no valían la vida de un republicano?
Esa frase se le atribuye en relación con la quema de conventos de mayo de 1931, pero procede de testimonios posteriores de otros políticos de la época y no de un discurso o escrito publicado por él, por lo que no la incluimos como cita literal.
Los discursos y escritos de Manuel Azaña se conservan íntegros en sus Obras completas y en el Diario de Sesiones de las Cortes. Leer cada frase en su contexto ayuda a entender sus ideas sobre la democracia, la República y la guerra, y evita las atribuciones dudosas que circulan sin fuente.



